Nos conocimos en el primer año de universidad. Anna estudiaba Psicología —después vendrían un máster en Mediación y un posgrado en Psicología Forense— y Pol, Ingeniería Industrial. Desde entonces hemos vivido en París, recorrido el sudeste asiático con una mochila y empezado de nuevo más de una vez. Sabemos lo que se siente al dejar una casa atrás.
Anna dedicó años a acompañar a personas en momentos de cambio e incertidumbre como orientadora laboral. Pol pasó siete años en Accenture liderando equipos y proyectos de planificación: números, procesos y decisiones con impacto.
En 2020 descubrimos la inversión inmobiliaria. Nos formamos, compramos nuestros primeros pisos y Anna empezó a trabajar como personal shopper inmobiliario. Ahí lo vimos claro: las grandes decisiones sobre una casa nunca son solo técnicas. Detrás siempre hay historias, emociones y familias.
Así nació Spiral Properties: para unir la escucha y la mediación de Anna con la estrategia y la visión financiera de Pol. Y para cambiar la forma en que se vive el sector inmobiliario: más humano, más honesto y más consciente.